Una buena preparación del terreno es imprescindible para la instalación de un césped artificial en un espacio existente. Lo mejor es la retirada de un buen grosor de tierra, nunca superficialmente, y seguidamente proceder a la nivelación y compactación del terreno. Finalizamos con la colocación de una malla antihierba y la instalación del césped artificial, añadiendo arena de sílice para conseguir una estabilidad extra de las fibras.