Poder hacer teletrabajo para algunos era un sueño y para otros un sacrificio, pero la realidad actual del COVID-19 y los confinamientos ha hecho que para muchos se conviertan en una necesidad.

Aquí podéis ver una casita y despacho de madera de 9 m2, hecha a medida y con aislamiento térmico en las paredes y el techo. Las paredes interiores se han forrado con madera de abeto machihembrada, las ventanas son de PVC y el suelo un laminado marca Quick Step.

Exteriormente hemos hecho la canalización de aguas pluviales y la tarima tecnológica.