Muchas veces no aprovechamos nuestras terrazas, o bien porque están en un segundo piso y da pereza subir y bajar o quizá porque tenemos los vecinos mirándonos todo el rato o simplemente es una parte que hemos ido dejando para el final y pensamos que no urge hacer obras. A veces con una pequeña inversión ya basta. En este ático de Barcelona hemos hecho una valla de madera tecnológica en la pared para ganar altura, también un pequeño armario exterior con la misma madera que facilita el almacenamiento de pequeños utensilios, lavar cuatro platos … todo ello permitirá aprovechar más un espacio poco utilizado.